
Un planetario móvil, no obstante ser un recinto transportable y de menores dimensiones que los planetarios fijos, ofrece, en cuanto a su calidad de representación, características similares a las de aquellos. Está constituido por una cúpula inflable semiesférica de 5 m de diámetro por 3,20 m de alto, que se mantiene expandida gracias al funcionamiento continuo de un ventilador, el cual va efectuando, además, una renovación constante del aire en su interior. En el centro de esta cúpula inflable se ubica el equipo proyector, el cual puede reproducir con singular realismo el cielo nocturno, con los planetas, la Luna, y la Vía Láctea, tal como se vería desde cualquier lugar de la Tierra. El planetario debe armarse en un lugar cubierto. Su instalación insume un tiempo de aproximadamente treinta (30) minutos. Se realiza antes del ingreso de los alumnos el mismo día de la muestra y no requiere de ninguna preparación especial ni permanente por parte del establecimiento, ya que el servicio ofrecido cuenta con toda la infraestructura necesaria.